Carta al papa Francisco

(Homilía de nuestro párroco Patxi Aizpitarte. Abril 2025)

Querido papa Francisco:

Qué rápido nos has dejado. Tu elección como Papa y el nombre que escogiste en recuerdo del “poverello” de Asís fue una agradable sorpresa. En poco tiempo te convertiste  en una “buena noticia” para la Iglesia y más allá de ella. Tu cercanía a los pobres, los migrantes y refugiados; verte abrazando a los niños, bendiciendo a enfermos y discapacitados; lavando los píes a los presos; tu sintonía con la gente reunida para verte y escucharte; el entusiasmo y la alegría que despertabas allí donde ibas; la búsqueda de la paz en tantos lugares del mundo… con todo ello has ido introduciendo en el mundo la Buena Noticia de Jesús.

Para quienes tratamos de ser creyentes de estilo post-conciliar, tu pontificado ha sido verdaderamente inspirador, oxigenante y liberador. Parecía que a través de tus palabras escuchábamos la voz de Jesús que, desde el Vaticano, nos invitaba a: “Id y anunciar que el Reino de Dios está cerca”, “lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis”, “estad siempre dispuestos a servir y lavar los píes de los más humildes y pequeños”.

¡Qué bien conocías a la Iglesia! Te agradecemos que hayas ido creando en ella un clima nuevo, más humano y evangélico. Nos has animado a una honda renovación eclesial sintiéndonos Pueblo de Dios, comunidad de bautizados con una dignidad infinita, donde todos tengan sitio. Has clamado contra el clericalismo y has querido promover la sinodalidad y la corresponsabilidad de laicos, religiosos y presbíteros.

Nos has hecho ver que en el centro de nuestra Iglesia han de estar siempre los pequeños, los más frágiles y vulnerables. Y nos has llamado de forma reiterada a salir de la Iglesia para entrar en la vida, donde la gente lucha y trabaja, goza y sufre, se enfrenta a las dificultades cotidianas y se abre a la esperanza. Tenemos la convicción de que tu mensaje y tu espíritu han abierto un futuro nuevo para la Iglesia.

 Como Jesús, te has empeñado por hacer de este mundo un lugar más habitable y humano, donde podamos compartir una convivencia más justa, amable y solidaria. Por eso, personas alejadas de la fe cristiana y de todo lo que tuviera que ver con lo eclesial han reconocido que les has ayudado a confiar más en la vida y en la bondad del ser humano. Algunos que no vislumbraban caminos hacia Dios han confesado que se ha despertado en su interior una pequeña luz que les invita a revisar su actitud ante el Misterio último de la existencia.

Querido papa Francisco, has sido un auténtico regalo de Dios. Gracias por tus 12 años de pontificado. Disfruta del Jubileo y la Pascua eterna en la casa del Padre.

– Patxi Aizpitarte Mendia –