Este año también, nuestra parroquia acoge una exposición de la obra de Mari Cruz Báscones. La de este año lleva el título “El grito de los profetas”, y son 19 esmaltes.
La autora nos recuerda que bajo formas variables las grandes religiones de la antigüedad tuvieron hombres inspirados que afirmaban hablar en nombre de Dios.
El profeta es un mensajero y un intérprete de la palabra divina. Tienen conciencia del origen divino y de su mensaje, lo presentan diciendo “Así habla Yhavéh “o “Palabra de Yhavéh” o bien “Oráculo del señor”.


El profeta es un hombre que tiene unas experiencias inmediatas de Dios que han recibido la revelación de su santidad y de sus deseos que juzga el presente y ve el futuro a la luz de Dios y que es enviado por Dios para recordar a los hombres sus exigencias y llevarlos a la obediencia y a su honor.


En la iglesia latina, la Vulgata ha conservado lo esencial de esta distribución de los profetas pero ha vuelto al orden hebreo colocando a los 12 profetas menores, Oseas Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahún, Habacuc , Sofonías, Ageo, Zacarías y Malaquías, después de los cuatro mayores: Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel.