«Ayer por la tarde asistimos a la proyección del documental Semillas de Kivu. Tras la cinta, los sacerdotes Jean Marie y Janvier —naturales de la zona y actualmente estudiantes en Donostia— compartieron su crudo testimonio sobre los horrores que asolan su tierra. Robos, violaciones y matanzas son, lamentablemente, el pan de cada día en Kivu.


Nos quedamos sin palabras, invadidos por el dolor y la impotencia, pero también por una chispa de esperanza. La pregunta quedó en el aire: ¿Qué podemos hacer?. Ojalá esta semilla germine en forma de verdadera compasión —del latín compassio, ‘sufrir juntos’— y nos mueva a apoyar los proyectos que caminan junto a quienes más sufren.»